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JEAN PIERRE ZULUAGA La Calle Lo Dice
Adelantado Escuela del Buen Vecino
No sé si realmente somos dignos de vivir en un lugar tan lleno de indiferencia y conflictos. En nuestra mente anidan miles de de toneladas de esos conflictos que nosotros mismos sembramos para hacer de nuestra vida todo un martirio. Mucho de nuestro mundo convulsionado es imaginario, y a eso le sumamos nuestra ignorancia que no nos permite un acercamiento con lo que pasa a nuestro alrededor.

El esfuerzo por conocernos nosotros mismos, podría posibilitar cambiar todo en un parpadeo. Las transformaciones históricas logradas por las grandes revoluciones, uno de eso ejemplos se expresa en el clímax que posibilitaron esas revoluciones; primero actuó una persona a partir de su ejercicio profundo de reflexión, luego trascendió el resto de personas que conocieron, reflexionaron y creyeron que todo lo que estaba sucediendo implicaba una toma de conciencia colectiva. Toda esa serie de acontecimientos llevaron a actuar en el momento indicado, en el lugar y con la realidad agobiante urgida de un cambio.

El vertiginoso avance de la tecnología, el flujo inclemente e imparable de la información, no nos está permitiendo ahora registrar compromisos con la conciencia. Ni pensamos, ni reflexionamos, y por eso no actuamos contra nuestros opresores internos y externos, lo que nos circunda es distractores que nunca nos permitirá alcanzar una vida plena de gloria humana; cada vez nos alejamos de la posibilidad de gobernarnos, y esa es la razón para seleccionar con total desacierto a quienes nos gobiernan desde todas las instancias, no solo lo público.

En mi corta vida me he dedicado a leer la historia, a los pensadores; he bebido en teorías, en logros y en fracasos del mundo. Una cosa he concluido: nuestra actitud pasiva, la del dejar hacer, dejar pasar, nos ha llevado a convertirnos en pieza de un monopolio mundial de poderosos muchos de esos desconocidos para nosotros. Ante esos que dominan este mundo, cada vez aparecemos como sujetos de aplicaciones, o un número más dentro de esa masa consumista en un pedazo de papel insignificante, un simple valor de moneda donde ellos mismos nos pusieron el precio para podernos manipular como bienes materiales de esos pocos y poderosísimos señores. No es exageración afirmar que todavía seguimos con el régimen de la edad media.

Cuando era niño, yo recuerdo que el mundo era menos cruel, una vida inocente y de ensueño. Solo tenia tiempo para disfrutar, no para sufrir. El día alcanzaba la noche para pensar que todo cambiaría como en la evolución feliz de la humanidad. Era simple, solo creía que todo tiene un inicio, todo tendría un fin, pero sin sobresalto alguno. Pero luego con el paso inexorable del tiempo, de los años, las hojas de los arboles fueron cayendo, y el transcurrir del ciclo vital no guardo equilibrio con la renovación esperada. Ahora que vivo un estado infeliz de cosas, me pregunto: ¿cuando será el fin para los opresores y corruptos que hacen de la vida de los demás un juego burdo, cruel y desalmado?. Si, esa es la pregunta, todo porque renunciamos o nos despojaron del atributo de soñar, de crear; es decir, de auto gobernarnos, de determinar para nuestra existencia lo fundamental. Ellos, los incógnitos, los que todo lo pueden, los sin alma y sin espíritu, carentes de toda solidaridad humana, se adueñan de todo porque nosotros mismos no sabemos cuando ni como les dimos ese poder; abandonamos este mundo sin siquiera pensar, abandonamos la conciencia colectiva.
Por eso, la importancia de llamarme Jean Pierre, debiera ser la misma de cada uno, para pensar y reflexionar sobre el mundo que hemos decidido. Cada uno escogemos el lugar que nos corresponde, nada está al azar. La historia enseña con sus momentos épicos, Alejandro Magno pensó, reflexionó y actuó en consecuencia. Igual que ayer con hombres trascendentes y de carácter, hoy a mi podrán catalogarme de un loco más, todo porque los "normalitos" que son la inmensa mayoría todo lo aceptan, nada lo cuestionan, pero finalmente pueden ser los más irracionales. No rechacemos, no prejuzguemos a quienes pretendemos otro orden de cosas, toda palabra de cada individuo puede ser verdad, porque pensar diferente puede llevar a actuar diferente y a lograr el cambio adecuado.

Cuando me refiero a pensamiento externo, a reflexión del entorno, me refiero a lo colectivo, me refiero a la democracia, a una concepción inacabada, siempre necesitada de actualización y de corrección. No podemos quedarnos en la concepción política del voto como única expresión de ciudadanía. Este es un mecanismo que solo está sirviendo para que los que detentan poder de gobernar, realicen sus caprichos bajo el sello de la verdad impuesta, de la verdad absoluta. Elegimos además por apariencias, por impulsos, y cualquiera que escojamos seguirá los mismos derroteros porque son los mismos imponiendo sus formulas en todo lado mundo. A su lado están otros que obran a plena oscuridad presos de las intenciones grupistas e intereses corporativos, tienen el dinero para imponer las obras, las ideas de cambio social y sus caprichos de simple demagogia. Tanta intermediación y oscuridad de intereses me han llevado a reflexionar si acaso los cavernícolas vivían mejor que nosotros. Podría ser que nuestros antepasados tenían tiempos difíciles, pero solo enfrentaban a la naturaleza, hoy nos enfrentamos para sobrevivir con nosotros mismos. Además en los tiempos antiguos no tenían que pagar cosas que realmente no necesitaban. Hoy no comprendemos el concepto de bien público, de bien colectivo, la lucha es por atesorar diversas riquezas. Hoy nuestra ambición es igual a destrucción, a desprecio y atentado contra la naturaleza. No aplicamos razón, pensamiento, reflexión, solo atentemos el día a día para solucionar problemas inmediatos. Nuestra perdición es la profunda y constante ceguera, la que nos impide ver una única realidad: que somos humanos incapaces de aprender unos de otros constantemente. Nuestros problemas entonces, son más que escusas estúpidas. JPZ

Jean Pierre Zuluaga es un adelantado de la Escuela del Buen Vecino de Medellín Con Principios. Su temprano liderazgo en materia de promoción y pedagogía en DD HH lo despliega en el sur del municipio de Itagüí. Cumple actualmente su bitácora de aspirante a Instructor Voluntario IVOL.

La Calle Lo Dice, es un espacio para libre pensadores. Sus escritos y apreciaciones son de su plena responsabilidad. Lo que significa que sus puntos de vista no comprometen la linea Editorial oficial del portal forochat.com.co

El adelantado de Escuela del Buen Vecino Jean Pierre Zuluaga,comparte su primer post sobre vida y sociedad. Imagen Pinterest