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Aula en Escuela del Buen Vecino

CARLOS ANDRÉS ECHAVARRÍA BLANDÓN Critico Político
carlosaechavarriab@gmail.com
¿De qué manera crece la economía de un país?, es la pregunta para mi primer día de clase Escuela del Buen Vecino en aula virtual. Mis consideraciones pedagógicas como aspirante a Instructor Voluntario IVOL, son las que expongo a consideración.

Todos los países del mundo tienen como objetivo el bienestar de sus paisanos, el método es en lo que difieren y hacen que unos modelos sean más exitosos que otros, incluso en países con modelos similares se pueden observar las diferencias claramente. Un país capitalista como Noruega es altamente exitoso, en cambio otro país también capitalista como el nuestro, presenta muchas falencias.

En la siguiente serie de artículos voy a tratar de mostrar, según mi experiencia, cómo los desarrollos de los países no se basan exclusivamente en las ideologías, más importante aún, son los modelos económicos los que permiten el progreso y, cuando la economía falla, no hay modelo ideológico que pueda sostenerse en el tiempo.

Cuando en 1992 el presidente de los Estados Unidos, George Bush, estaba en la cumbre de su popularidad debido a las guerras en el golfo pérsico, su contendiente William Jefferson Clinton se centraba en un punto donde Bush estaba fracasando: la economía. Con la frase de batalla “Es la economía, estúpido”, el pueblo norteamericano comprendió que la popularidad de su presidente no era suficiente para obtener trabajo o para llevar comida a la mesa. Para la época resulto increíble, que un presidente con más del 90% de popularidad perdiera esa elección solo porque la economía no estaba en un buen punto. Había prometido en campaña cero aumento en el sistema impositivo, pero luego en su gobierno forcejeo una y otra vez con el Congreso de los Estados Unidos, y logró que se aprobará una fuerte cascada de nuevos impuestos que cambio el estado de cosas políticas.

A partir de entonces, resultó claro que la política necesariamente va de la mano con la dinámica de la economía. Y son obligados en cualquier proyección y análisis de gobierno conceptos como:

IMPUESTOS (tema de esta primera clase). Nada es tan impopular en el mundo y tan necesario como esto. Uno de los fundadores de la democracia norteamericana lo definió muy bien así: En éste mundo sólo hay dos cosas seguras: la muerte y pagar impuestos. Hoy en el mundo hay un tanto o poco de inestabilidad en los regímenes de gobierno, de acuerdo a la intensidad o no de los gravámenes que afectan los bolsillos de los ciudadanos. Y para nuestros fines pedagógicos que luego nos detendremos a reflexionar en Escuela del Buen Vecino, vale preguntarse: ¿qué es un impuesto?, a lo cual preferiré responder con un ejemplo tomado del economista argentino Javier Milei:

"Estás sentado en el sillón de tu casa, y llega tu vecino a la puerta y te dice, vecino buenos días, es tan amable y me das el 50% de tu salario. Tú quedas frío, pero le respondes, por supuesto que no, lárgate. El vecino se va.

Al otro día, el vecino vuelve a tocar y te dice, vecino buenos días, aquí traigo un papel que dice que me tienes que dar el 50% de tu salario, tú te quedas frío y le preguntas: ¿quién hizo ese papel?, el vecino contesta, yo lo hice, a ti te da una rabia infinita y sacas a las patadas a ese tipo...¡fuera de mi casa!

Al tercer día el vecino vuelve a tocar: vecino buenos días, aquí vengo con mi amigo Shaquille O´neal si no me das el 50% de tu salario, el te va a romper el alma, allí tú ves a un animal de 2,20 m de altura con 180 kg y sabes que te va a matar. Decides entonces bajar la cabeza y darle el 50% de tu salario, es mejor perder dinero y no perder la vida."

Eso es para miles de millares de críticos en el mundo los impuesto. Se escucha a menudo el descontento popular, dicen que es un robo consentido por cada uno de nosotros. El vecino es el Estado que te quita tu bien, es el legislador que te dice cuanto debes pagarle y es el cobrador por agencias que actúan valiéndose de la fuerza con los recaudadores de impuestos como la Dian en Colombia. Tú no puedes decir que no, pero el Estado es un ladrón de más baja calaña que un ratero de esquina. Ese al menos te roba de manera aleatoria, una vez como máximo y pone la cara con los riesgos que eso le implican, te puedes defender e incluso pedir ayuda a otras personas y, en ocasiones entre todos le dan una paliza, pero con el Estado no, ese es un ladrón estacional y permanente, todos los días te quita dinero, todos los días te extorsiona y todos los días debes alimentarlo, aportando incluso para sostener a su fuerza policial que reprime. Si atendemos tanto descontento, podríamos mirar algo en el último año, ¿cuánto dinero hemos perdido en impuestos y cuánto dinero hemos perdido en asaltos en la calle?.

La reflexión anterior guarda suprema lealtad con el humanista de los estudios sociales Javier Milei, y eso lo advierto, porque la otra cara de la justificación de los impuestos que se recaudan de manera obligada son las obras públicas, los servicios que si no es por su recaudo, jamás podrían prestarse para el bienestar de la sociedad.

Y siguiendo con nuestra apuesta meramente pedagógica, averigüemos por la palabra impuesto, para decir que esta viene del latín “impositus” que significa “tributo que pagan los que viven dentro de un país”, lo que conlleva a que el impuesto sea de carácter obligatorio, no se puede evadir y es utilizado por el Estado para su funcionamiento.

Si los impuestos fueran contribuciones o donaciones que hacen los pobladores de un sitio, si se les quitara el carácter de obligatorio para pasar a un carácter voluntario, ¿quién pagaría impuestos en un país como Colombia?. Además debemos tener presente que también cuenta, que una cosa es decretar los impuestos y otra distinta el recaudarlos. hay muchos que evaden, es decir, burlan el pago de los impuestos, y otro asunto muy grave tiene que ver con la corrupción que se roba unos 50 billones de pesos al año en el caso de Colombia. Una de las vías siniestras que utilizan es la de los sobre costos en los contratos de construcción de las obras públicas, y la prestación de servicios que día a día realiza el Estado desde la nación, las gobernaciones, las alcaldías, y muchas jugadas sucias de las Juntas Administradoras Locales Jal, y las Juntas de Acción Comunal Jac. Así que el tema delicado tiene que ver de fondo con la malversación de los dineros públicos, la ausencia de transparencia en la tarea de gobierno y administración, las triquiñuelas que impiden que lo que es de todos sirva a todos y no paré en bolsillos de inescrupulosos. También la incultura de pensar que si le recibimos una limosna a los corruptos nos estamos beneficiando, cuando es dinero a puños que nos roban en el día a día.

Todo lo relacionado con los impuestos son el primer punto fundamental para analizar en la economía, comprender la materia debidamente, y en nuestro diario vivir reducir su impacto desfavorable en la adquisición de bienes y servicios. Su ausencia de control por ser exagerados, y la mala gestión en el manejo de lo que se recoge, es lo que empobrece, pues resta competitividad y destruye la economía. En próximos artículos ahondaré en ese punto específico. CAEB

Carlos Andrés Echavarría Blandón es Ingeniero Civil de la Universidad Nacional, Especialista en Gestión Empresarial de la Universidad Santo Tomás. Creador de empresas y líder en emprendimiento con amplio reconocimiento público y privado en razón de sus Asesorías e interventorias. Es invitado a proclamación IVOL en Ciclo II Escuela del Buen Vecino 2019.

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Escuela del Buen Vecino explicando la economía con el ingeniero y critico político Carlos Andrés Echavarría Blandón. Imagen cortesía Cadena SER