Se pronuncia Colombia Con Principios CCP
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“Es el ruido que no nos deja ver”: Francisco Zapata V.

"El mismo líder político nacional Gustavo Petro las rechaza en exceso. Desfilar por desfilar, bloquear el sistema productivo en defensa de un discurso débil y excesivo, eso puede ser fascismo, recordemos las marchas de los correligionarios de Hitler en la noche de las antorchas que daban vueltas a la manzana para impresionar con una pretendida fuerza política, los seguidores de Donald Trump marcharon también desafiantes sobre el capitolio como un conglomerado fascista. Entonces yo le pregunto, ¿Cuál es la diferencia? la demagogia y el populismo encuentra en estos fenómenos su mejor terreno si no hay suficiente claridad sobre lo que se reclama."

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Editor: Jaider Monsalve A. Valinor19
Postulado a Instructor Voluntario IVOL

Hace un par de semanas registramos la Declaración del colectivo civil Colombia Con Principios CCP sobre la cruda realidad del país. Ese pronunciamiento fue suscrito por destacados hombres antioqueños como el ingeniero Alberto Piedrahita Muñoz, Juan Diego Barrera Arias, Carlos Andrés Echavarría Blandón, y el mismo Francisco Zapata Vanegas. Hoy regresamos sobre el avance de los acontecimientos para conversar con el reconocido constitucionalista Zapata Vanegas, el siempre polémico, siempre actual, promotor de la Escuela del Buen Vecino EBV, y de la filosofía del Buen Vecino por varios países. Es un hombre de academia, critico e irreverente, despojado del activismo político electorero tan de moda por estos días, un hombre muy conectado con el pensamiento joven, aunque muy rebelde, pues no se deja llevar de la corriente, no es de simples "caprichos" de aquellos jóvenes que lo reclaman todo, que parecen emular esa expresión de mayo del 68: "seamos realistas, pidamos lo imposible".

Estamos en pleno mayo, pero del año 2021, y vamos a preguntarle de manera cruda y frontal sobre los acontecimientos que muchos tratan con temor, con cierta malicia, con calculo político.

Garantizar la avalancha de protestas, confinar la fuerza pública, atender las críticas amplias en medios corporativos y redes sociales contra un régimen tildado de excesivo, ¿ese es el camino para la plena democracia?

Yo no creo en una democracia con sobresaltos, cuando las marchas son el fin y no el medio, cuando deslegitimar las instituciones es el único camino, cuando se debilita el aparato productivo, ahí no hay ningún planteamiento serio sobre un nuevo orden justo. Si hay inestabilidad política, es probable que todo eso se exprese en una inestabilidad económica.

¿Acaso repeler las protestas no es puro fascismo?

Nada más peligroso que un país monotemático, que solo con el paso de las semanas se ocupe de un solo tema, eso ha pasado precisamente en Colombia, ya las protestas pasaron a hacer parte del paisaje, y es ahí donde se pueden presentar decisiones inconvenientes para la democracia como la declaratoria de una conmoción interior, la agudización del actuar del narcotráfico y la consolidación de las bandas criminales en los territorios. Hay que fijarse en el detalle, hay que trascender lo que está ocurriendo y lograr cuanto antes consensos sobre lo fundamental.

Vuelvo a insistir, ¿no es fascismo rechazar las protestas?

El mismo líder político nacional Gustavo Petro las rechaza en exceso. Desfilar por desfilar, bloquear el sistema productivo en defensa de un discurso débil y excesivo, eso puede ser fascismo, recordemos las marchas de los correligionarios de Hitler en la noche de las antorchas que daban vueltas a la manzana para impresionar con una pretendida fuerza política, así también los seguidores de Donald Trump marcharon desafiantes sobre el capitolio como un conglomerado fascista. Entonces yo le pregunto, ¿Cuál es la diferencia? la demagogia y el populismo encuentra en estos fenómenos su mejor terreno si no hay suficiente claridad sobre lo que se reclama.

Se reclama la no presencia de la fuerza pública en las calles cuando hay movilizaciones.

Algún día debemos llegar a ese grado de civilidad, en el acuerdo de paz lo prometieron, que ya no íbamos a necesitar ejercito, que estábamos a un paso del respeto irrestricto a los derechos humanos como ocurre desde Canadá hasta Nueva Zelanda, pasando por los países nórdicos, pero estamos en Colombia, aquí un niño patea a un policía, las bandas criminales filtran las movilizaciones para cometer desmanes y hacer de las suyas para lograr corredores que sirvan para traficar aprovechando maliciosamente la distracción de la fuerza pública. Por lo pronto no es posible que vivamos como Dinamarca, todavía estamos en Cundinamarca.

¿Qué sería entonces lo primero?

Lo primero sería poner en su lugar a tanto fascista que nos rodean, de derecha y de izquierda, además de pensar en la alternancia regular y pacífica con partidos y discursos moderados. Un cuadro sobre la democracia poco significa sino se cuenta con un espectro político de estabilidad, entonces hay que lograr consensos, sin odios, sin fanatismos, sin señalamientos personales, todos tenemos algo que ver en el problema, todos podemos ser solución. Hay que cambiar el discurso según el cual detrás de cada fortuna hay un gran crimen. Lo que debemos lograr es que los ricos entiendan por las buenas que deben aportar más. John Rawls sostiene que una sociedad no solo debe apostar a ser eficiente sino además justa, y eso no se logra si la estructura básica de la sociedades es indiferente ante las desigualdades sociales, que los más talentosos y aventajados que han logrado construir riqueza sientan que les corresponde aportar más para disminuir la brecha de los menos afortunados

¿Cómo reemplazar tantas movilizaciones por un escenario más útil?

Las marchas, las movilizaciones deben seguir siendo expresiones de la sociedad civil, se hace urgente no abusar de ellas. Y a su pregunta diría, el escenario para las transformaciones son el Congreso, allí es donde se realizan las reformas, allá es donde se han aplazado, es el escenario donde se ha frenado el desarrollo de la joven y visionaria carta del 91. Un líder nacional de la política colombiana anunció en enero que había que lograr mayorías en el congreso en marzo de 2022, indudablemente es por ahí el camino, allá más temprano que tarde volverá la agenda legislativa sobre tributos, salud, empleo y pensiones. Hablar de constituyente es otro sofisma, una constitución es una declaración política de principios y valores, técnicamente no es posible detallar ahí desarrollo de derechos sociales, para eso esta la ley, esa es la gestión del legislativo.
¿El congreso según usted no ha hecho la tarea?

No solamente la ha omitido, también la ha impedido. ¿Cómo puede confiarse en un congreso que a raíz de las marchas hunde las reformas tributaria y de la salud sin proponer nada al ejecutivo? es que a la gente se le olvida que el pasado 21 de marzo, 22 congresistas tuvieron la osadía de proponer extender períodos a los elegidos empezando por el presidente de la república. Entonces vamos a lo mismo: la "marchitis", ya pasamos de $8.5 billones de pérdidas económicas para preguntarnos por su eficaz justificación. En marzo de 2022 veremos los marchantes eligiendo el mismo congreso que ha burlados todas las expectativas sociales de este proyecto de país.

¿Cómo serviría en este ambiente político su filosofía del Buen Vecino?

Concibiendo el escenario democrático como un campo para tejer consensos, que solo es posible renunciando al juego envilecido según el cual, el que gana gana todo, y el que pierde, pierde todo. Acoger lo ganado con el acuerdo de paz, una democracia estable, sin sobresaltos, que sirva al crecimiento económico, es lo que recomienda el premio nobel de economía Paul Krugman.

Hay terroristas de redes sociales que impiden un diálogo sereno.

Si, allí está. Es el ruido el que no nos deja ver, pero que debemos demostrar la capacidad de superarlo.
Ahora bien, ese si es un problema de fondo, estructural. Es una peste que marchita el derecho constitucional a estar bien informados, es el bloqueo a la formación de opinión joven, aguda, crítica y responsable. No consumimos las redes sociales, ellas nos consumen a nosotros. Hemos visto multiplicar las redes y los propagandistas de los discursos del odio, acuden al uso sistemático y criminal de de bots, trolls, y ciberataques. Todo eso es lo que redunda en el discurso toxico, aquí en Colombia todo el problema se ha reducido a eliminar a una persona de tal extremo o del otro, y ha sido así como se ha acompañado magnicidios como en México 1994 contra Luis Donaldo Colosio virtual presidente, aquí en Colombia en 1948 con Jorge Eliecer Gaitán. La violencia verbal puede, y de hecho, conduce a la violencia física.

Finalmente, ¿la negligencia del gobierno en torno a la pandemia ha sido el detonante?

Indudablemente si, no tanto por negligencia, más bien por impericia e indolencia, eso de proponer reformas regresivas en un momento de pobreza critica no tiene siquiera soporte en el difícil trance fiscal, súmele a eso que la corrupción no respeta ni al covid. Ahora bien, tanta información avasalladora en redes nos ha impedido leer y conocer la historia. En 1918, ante la emergencia por la gripa española, el folclórico presidente Marco Fidel Suarez tomó la decisión de encerrarse en su despacho para que no le diera gripa, mientras la gente caía muerta en las calles, los hospitales colapsaron, la salud en esa época no era considerada responsabilidad del Estado, no existía ministerio de salud, el presidente jamás se pronunció sobre nada. Hoy hemos avanzado, nos falta mucho, pero comparar nuestro sistema con otros de la región, es la manera más seria de saber cómo estamos.

Además da la impresión de un gobierno nacional aislado y atacado por los gobiernos de los territorios, ¿el gobierno Duque ha enfrentado fuego amigo?

Mucho alcalde y gobernador atrapado por el ego y mesianismo, no conocen de buen gobierno y administran poco, solo se concentran en lograr primeros lugares en encuestas sospechosas. A todo eso debemos la insolidaridad institucional, yo diría deslealtad institucional. Colombia es un Estado unitario, alcaldes y gobernadores que juraron cumplir la Constitución y la ley han sido inferiores al compromiso, han lanzado piedras contra el gobierno nacional, se han agazapado contra el orden constitucional, "no se han puesto la camiseta", pero además uno escucha a maestros y servidores públicos atacando la institucionalidad mientras viven del Estado, cuentan con buen empleo, cobran el cheque, mercan, comen, y predican la desobediencia, ya eso es pura traición.

Perfiles Forochat, es un espacio abierto a libre pensadores, a personajes públicos y privados, a todo aquel que tenga argumentos serios sobre el desenvolvimiento de la sociedad, comprometa sus posiciones y sea proactivo con las soluciones. Las entrevistas son realizadas por el Editor del portal forochat.com.co

Luego de la declaración de Colombia Con Principios, recurrimos al constitucionalista Francisco Zapata Vanegas para que nos hable de la crisis del país. Imagen archivo forochat.com.co