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ANTIOQUIA FEDERAL: ¿HACIA LA CONSTRUCCIÓN DE NUEVOS MUROS?

TEMA FOROCHAT por el constitucionalista UdeA Francisco Zapata [email protected]
En los regímenes democráticos como el de Colombia, se ha apelado a la unidad nacional por muchos factores, causas o razones. Entre los eventos históricos que debemos recordar: la inminente agresión externa de otro Estado, de muy ingrata recordación durante el conflicto bélico con el Perú, también lo vivimos con las tensas relaciones durante los gobiernos venezolanos con ocasión de disputas limítrofes. Capitulo aparte, los más de 60 años de violencia interna planteada por grupos revolucionarios con efectos catastróficos en el funcionamiento de las instituciones. De ahí que la carta expedida en 1991, blindó al país frente a esos sucesos que podrían poner en riesgo la unidad de la nación, y es así como en el artículo 1 del Estatuto superior se enuncia como principio Fundamental: Artículo 1. Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general.

Consecuente con lo anteriormente planteado, el constituyente del 91 asignó funciones omnímodas al primer mandatario de la Nación, para que en ejercicio de su accionar integral asegure y preserve por todos los medios ese postulado fundamental de la unidad de la nación. Así se desprende de manera expresa en el Artículo 188. El Presidente de la República simboliza la unidad nacional y al jurar el cumplimiento de la Constitución y de las leyes, se obliga a garantizar los derechos y libertades de todos los colombianos.
Es un espejismo barato venderle a los paisas el cuento del federalismo como opción reivindicatoria frente concentrado poder central. Contrario a la creencia de los antioqueños pro federalistas, en presencia de esa forma de organización de Estado; Bogotá es la ciudad llamada a emerger con todo su protagonismo como el Distrito Federal en la presencia de la República Federal. Desconocen los incautos que la capital colombiana es otro país, tiene las mejores oportunidades de crecimiento turístico, económico y de primigenia presencia mundial en razón de constituirse en una de las 4 capitales latinoamericanas. Con casi 9 millones de habitantes, es una ciudad increíblemente sostenible por contar entre otras con una excelente calidad de su aire, lo que le confirma su privilegiado potencial en calidad de vida.

Desde una mirada estrictamente constitucional, promover modelos federalistas y de independentismo, podría acarrear una serie de riesgos sancionatorios en razón del nuevo contexto de la reconciliación entre las regiones, hacia un nuevo modelo de nación donde las victimas sin distinción geográfica, le apostaron a la verdad, reparación y garantía de no repetición de todas las formas de violencia. Así las cosas, quienes ejerzan actualmente funciones públicas, deberán abstenerse de promover por cualquier medio el separatismo, el independentismo, que en el caso del federalismo, podría llegar a configurar igual cosa al tenor de las nuevas realidades sociales, políticas y económicas. En la actual coyuntura del interés superior por la reconciliación entre los nacionales colombianos, hablar de federalismo como fórmula más ajustada a lo institucional, se constituye en terreno resbaloso para quienes más bien, dejan entrever un cierto brote de oportunismo electoral que podría fácilmente degenerar en alteraciones al orden publico en los territorios, como caldo de cultivo al surgimiento de organizaciones pro separatistas. En lo penal: fácilmente llegaría a configurarse el delito de traición a la patria, lo cual claramente podría tipificarse en razón del nuevo orden constitucional que reclama el pos conflicto.

ANTIOQUIA FEDERAL: LA ERA DE LA CONSTRUCCIÓN DE MUROS

En el contexto del pos conflicto, cuando el llamado es a la construcción de una sociedad civil vigorosa en los valores de la solidaridad, la fraternidad, la tolerancia, y en un orden más integral: la Colombia de la inclusión social hacia la paz, no es bienvenida propuestas reduccionistas, camorreras, y de promoción catastrófica de la construcción de muros. La Antioquia Federal resulta inoportuna, inconveniente y caldo de cultivo generadora de nuevas violencias. Por menos, han irrumpido amenazas contra el privilegio de una Colombia pluriétnica y pluricultural. Lo hemos presenciado perplejos durante un simple reality televisivo de pueril enfrentamiento entre las regiones.

El tema de Belén de Bajira, que históricamente, y en razón de contundentes realidades sociológicas, culturales ha pertenecido al departamento del Choco, resulta inaceptable promover separatismo, e incluso federalismo frente a Colombia. Más allá de la ausencia de habilidad política para lograr acompañamiento del gobierno central a un departamento líder como Antioquia, la propuesta de federación nos regresa al violento pasado de enfrentamiento territorial aun no superado, gracias a la romántica Constitución de 1863. Volver a la pesadilla del pasado, aplaza el cometido de materializar la gama de derechos fundamentales aplazados para los nacionales en razón del trágico conflicto de más de 60 años, y nos conduce a pensar "en pequeño" en el presente siglo del humanismo global.

La propuesta de la Antioquia Federal, apunta de manera frontal y proterva al "democratísmo" electoral en ausencia de electores motivados y ante la amenaza creciente del abstencionismo. Respaldar tan delirante propuesta, es igual o más arriesgada que las barras bravas enfrentadas a sangre y fuego en un territorio.

Avanzar a un federalismo más férreo, le traería a Colombia enormes traumas en la gestión geo política de sus territorios. De igual manera, resulta urgente advertir que el modelo propuesto, haría que temas vitales como los de la seguridad y el avance hacia la equidad social se convertirían en un imposible en razón de las autonomías; igual o peor a lo que ocurre con México y la Argentina.

COLOMBIA YA CUENTA CON FEDERALISMO ATENUADO

Los promotores de la Antioquia Federal, poco informados y estructurados, están agitando un cuento irresponsable por meros intereses electorales. Cuando dicen que se lograría el modelo de países como México, Argentina y Venezuela; desconocen que a diferencia del modelo americano, en esos países hablar de régimen federal equivale plenamente a lo que en Colombia se conoce como la Descentralización Política, Fiscal, Administrativa, y de autonomía Técnica. Hace rato que Colombia avanzó considerablemente con su arquitectura institucional de las autonomías territoriales, que sin ser aun suficiente, representa un vertiginosos avance frente al centralismo asfixiante de la primera mitad del siglo XX. A todo eso lo podemos denominar funcionalmente federalismo atenuado, con estratégico epicentro autonómico para el municipio como territorio próximo donde se prestan los servicios, lugar en el que moran los ciudadanos en permanente sueño y construcción de su proyecto de vida.
El caso de la República Federativa del Brasil, responde a otra dimensión en la organización y funcionamiento del Estado que los livianos promotores de la tan denominada Antioquia Federal desconocen y confunden. FZV TEMA FOROCHAT.

La propuesta simplemente «electorera» de la Antioquia Federal, es la apuesta por nuevas violencias. Análisis del constitucionalista Francisco Zapata. Imagen Wikipedia